Ana Paola Rodríguez, Asistente de Programas de ACNUR en Ecuador

Ana Paola Rodríguez (de pie), voluntaria VNU con ACNUR, realiza una sesión de información para ancianos a través de la Asociación Hebrea de Ayuda al Inmigrante (HIAS). (programa VNU)Ana Paola Rodríguez (de pie), voluntaria VNU con ACNUR, realiza una sesión de información para ancianos a través de la Asociación Hebrea de Ayuda al Inmigrante (HIAS). (programa VNU)
21 enero 2009

Ser parte del programa de Voluntarios de las Naciones Unidas ha sido para mi una experiencia gratificante y fuente de motivación en el camino de mi desarrollo personal y profesional. Así como lo ha sido el ser parte del ACNUR, mi organización huésped.

He descubierto en cada encuentro con los actores, tanto locales que acogen a la población refugiada, como los mismos beneficiarios refugiados, el verdadero sentido de la solidaridad y la cooperación. Así mismo, he compartido también hechos dolorosos en la lucha contra la discriminación y la falta de acceso a los servicios de las personas en situación de refugio.

Sin embargo, he comprendido que como voluntaria ese es el reto y que para ello trabajamos, para colaborar en la mejora de estos sistemas a partir de las actividades que cada uno desarrollamos; en mi caso colaborando con los socios en los proyectos de integración local (PPILS), que tienen que ver con la generación de ingresos, tanto para la población con necesidades de protección internacional como para la población de acogida.

La asistencia humanitaria es el primer paso para aliviar las necesidades de la primera llegada, seguida de los grupos específicos de reflexión y capacitación que permiten al refugiado asociarse, conocerse, integrarse, trasformarse en un ser que aporta, dejando la queja atrás, y observarse a sí mismo y a su familia en un futuro optimista y esperanzador.

A pesar de ser voluntaria VNU nacional, he aprendido mucho más sobre las culturas de mi país: saber que, aunque somos pocos, tenemos una diversidad étnica, racial y de costumbres importante para la construcción de la integración y el apoyo hacia los más vulnerables.

Finalmente resaltar que durante este año he tenido la oportunidad de conocer no sólo a mis compañeros voluntarios nacionales e internacionales en Ecuador, sino que he podido conocer a voluntarios que se encuentran en otros países, con quienes compartimos el deseo de un trabajo cada vez más solidario y mejores días y experiencias para los voluntarios de todo el mundo.
El Programa VNU está administrado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)