Eliana Rueda, Colombia, oficial de asuntos civiles, MINURCAT

La voluntaria del programa VNU Eliana Rueda (en el centro, de azul), procedente de Colombia, es oficial de asuntos civiles para el MINURCAT en Chad. Su trabajo representa “una oportunidad, un reto y un aprendizaje constante, tanto a nivel personal como profesional", dice Eliana. (programa VNU)La voluntaria del programa VNU Eliana Rueda (en el centro, de azul), procedente de Colombia, es oficial de asuntos civiles para el MINURCAT en Chad. Su trabajo representa “una oportunidad, un reto y un aprendizaje constante, tanto a nivel personal como profesional", dice Eliana. (programa VNU)
19 septiembre 2008

N'Djamena, Chad: Trabajar como voluntaria, en calidad de oficial de asuntos civiles, en la Oficina de Asuntos Políticos y Civiles de la Misión de las Naciones Unidas en la República Centroafricana y el Chad (MINURCAT) ha representado hasta ahora una oportunidad, un reto y un aprendizaje constante, tanto a nivel personal como profesional.

Como oficial de asuntos civiles, he trabajado junto a mi equipo en desarrollar asociaciones con otras agencias de Naciones Unidas sobre el terreno, así como con ONG locales e internacionales, para contribuir al desarrollo social de la población en el Chad Oriental, tanto a nivel local como regional.

A través de proyectos de efecto rápido, tratamos de contribuir al fortalecimiento de la autoridad estatal, a la promoción del diálogo entre comunidades y a la creación de las condiciones adecuadas para un retorno seguro y sostenible de las personas desplazadas dentro del país. Para lograr nuestros objetivos, coordinamos las acciones del equipo en estrecha colaboración con los diferentes actores presentes sobre el terreno.

Mi trabajo como voluntaria VNU me ha permitido conocer a personas con experiencias profesionales diversas y procedentes de culturas muy distintas, pero todos trabajando a la par para favorecer el desarrollo social de la población. Cuando los refugiados, las personas desplazadas, las comunidades y las autoridades locales o tradicionales tienen la oportunidad de expresar sus ideas, necesidades, deseos o expectativas, nosotros se lo facilitamos en la medida de lo posible trabajando duro y aunando esfuerzos en el seno del programa VNU y de las Naciones Unidas. Mi contribución se canaliza a través de ideas, información, creación y seguimiento de proyectos.

Sin embargo, creo que marcar la diferencia como voluntario VNU no es sólo cuestión de proyectos a gran escala. En el día a día, una sonrisa, un abrazo, una palabra afectuosa, la muestra de interés por la población local y por sus tradiciones, cultura y valores es otra forma de dejar su granito de arena. El poder compartir estos pequeños momentos cotidianos significa que, a parte de la satisfacción obtenida por haber realizado un buen trabajo, el aprendizaje personal que supone el descubrimiento de nuevas realidades es igualmente gratificante.

Los voluntarios VNU somos la cara visible del voluntariado entre nuestros compañeros y asociados. El trabajo compartido, la dedicación y el respeto por lo que hacemos y por lo que representamos son los principios básicos que nos inspiran como voluntarios VNU y como ciudadanos responsables y conscientes.Estoy segura de que, por largo y complicado que resulte el trabajo, al final habrá merecido la pena y mi contribución dejará su impronta a largo plazo.

El Programa VNU está administrado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)