Magda Rossi, voluntaria pasante con UNICEF en Bolivia

Magda Rossi, voluntaria pasante del programa VNU, con niños de una comunidad andina del departamento de Cochabamba, durante una visita con el equipo de UNICEF. (programa VNU)Magda Rossi, voluntaria pasante del programa VNU, con niños de una comunidad andina del departamento de Cochabamba, durante una visita con el equipo de UNICEF. (programa VNU)Bienvenida a UNICEF preparada por chicos de las escuelas de Tapacarí, municipio de la zona andina de Cochabamba. (programa VNU)Bienvenida a UNICEF preparada por chicos de las escuelas de Tapacarí, municipio de la zona andina de Cochabamba. (programa VNU)
28 enero 2009

Cochabamba, Bolivia: A principios de 2008 tomé un avión. Destino: Bolivia. A la mitad del viaje, en Madrid, sabía que iba a encontrarme con dos compañeros de aventura y, desde allí, juntos hasta La Paz, aeropuerto de El Alto. Nos esperaba un cartel que decía "Naciones Unidas", nuestra nueva familia.

El primer mes transcurrió en La Paz, pero los tres voluntarios pasantes del programa de Voluntarios de las Naciones Unidas (VNU) habíamos sido contratados como personal de campo, así que estábamos a la espera de conocer nuestros destinos. Aprovechamos esa temporada para conocer el funcionamiento de la oficina central de UNICEF y al personal internacional y nacional.

Luego a mí me enviaron a Trinidad, en el Beni, para apoyar durante dos meses el trabajo de emergencia por las inundaciones junto al equipo local de UNICEF, gracias al cual aprendí mucho en muy poco tiempo. Tuve la oportunidad de apoyar las acciones de UNICEF que se estaban realizando a todos los niveles (agua, salud, educación y protección, que es mi especialidad), en coordinación con todos los demás interesados del sistema de Naciones Unidas y de la sociedad civil, así como con las instituciones del Gobierno, de la Defensa Civil y del Ejército.

Después de esta temporada en la amazonia, de nuevo pasé al altiplano y de allí al valle: un mes dedicado a las actividades de UNICEF en los municipios de la zona andina del departamento de Cochabamba. Esta experiencia fue muy enriquecedora, ya que viajamos un equipo de ocho personas durante un mes entero por los municipios más alejados de Cochabamba, y el trabajo con la gente del lugar fue verdaderamente interesante y fundamental para entender la realidad andina quechua de los pequeños municipios rurales.

Al final de ese mes me destinaron a la suboficina de UNICEF en Cochabamba, como referente para el sector de protección. Mi labor consistía en ofrecer apoyo técnico al Servicio Departamental de Gestión Social (SEDEGES) en varias áreas específicas de intervención de UNICEF (coordinación con la Defensoría de la Niñez y Adolescencia del Departamento y la Unidad de Justicia Juvenil de Rehabilitación y Apoyo Educativo), y en realizar el seguimiento técnico de nueve municipios de intervención directa e integral de UNICEF en la zona andina del Departamento.

Estos diferentes campos de acción me han permitido armar en poco tiempo iniciativas interesantes, como la organización del evento "Primer encuentro de intercambio de experiencias de la niñez y de la adolescencia a través del arte": un espacio compartido entre autoridades y jóvenes del área urbana y rural, donde los jóvenes podían presentar obras teatrales, vídeos y dibujos sobre temáticas de violación de los derechos (como consecuencia del alcoholismo y de la emigración de los padres), y proponerlos como herramientas para la difusión y la protección de los derechos de los niños y de los adolescentes para el próximo año. Además, se está elaborando un acuerdo entre la Universidad y los servicios de la prefectura para que los estudiantes puedan hacer pasantías en diferentes áreas de competencia del SEDEGES en las zonas del Departamento.

El trabajo sobre el terreno me ha permitido descubrir las diferentes realidades de Bolivia, las fortalezas del país y sus debilidades, tener un contacto con la gente del lugar y conocer diferencias culturales, estilos de vida y concepciones del mundo. Esta primera experiencia como voluntario pasante del programa VNU me ha permitido todo eso y mucho más, ofreciéndome la posibilidad de trabajar y asumir responsabilidades en un entorno estimulante y extremadamente profesional, del cual he podido aprender mucho y ampliar mis conocimientos para el futuro.
El Programa VNU está administrado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)