Mujeres en la sociedad moderna: Programas de Género en el Caribe
por Moira Fratta

24 agosto 2004

Bonn, Alemania: Desde marzo de 2004 formo parte como Voluntaria de las Naciones Unidas, del equipo del Programa de Género de la oficina del Programa de las Naciones Unidas par el Desarrollo (PNUD) en la República Dominicana. Uno de los proyectos del equipo del Programa de Género es la protección de los derechos humanos de las mujeres en la reforma del Código Penal que se está llevando a cabo en el país. El PNUD coordina este año el Grupo Temático de Género (GTG) que fue creado para que las agencias del sistema de las Naciones Unidas se coordinen en sus acciones para mejorar la condición de las mujeres. Yo contribuyo a desarrollar el contenido de la página web del GTG y a la información sobre la reducción de las desigualdades entre las mujeres y los hombres en República Dominicana como condición sine qua non para una sociedad moderna del Siglo XXI.

Ante la reforma del Código Penal en República Dominicana, se formó una coalición de ONGs, que el Fondo de desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM) apoya. La Coalición ha formulado una propuesta y la Secretaría de Estado de la Mujer (SEM), otra. El objetivo es fundir las dos en una sola propuesta de reforma. Se ha hecho mucho trabajo de información y argumentación, así como de cabildeo en el Congreso, con las diputadas, sobre todo con la Comisión Especial encargada de la reforma.

Por su parte, la Oficina de Desarrollo Humano está escribiendo el Informe de Desarrollo Humano de República Dominicana, y yo estoy siguiendo el proceso para incorporar la perspectiva de género en el informe, colaborando en el trabajo de la Oficina y de las consultoras.

Además, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) coordina este año el Grupo Temático de Género (GTG) y la unidad de género del PNUD lo está liderando. Estamos realizando el sitio web del GTG, donde se encuentran las políticas de género de todas las agencias del Sistema y todos los proyectos que se están llevando a cabo en República Dominicana. El GTG sirve como punto de encuentro y de coordinación entre las diferentes actividades de las agencias en temas de género, como por ejemplo la celebración del Día Internacional de la Mujer el pasado 8 de marzo; uno de sus objetivos es desarrollar proyectos interagenciales.

Uno de los desafíos más grandes para la Unidad de Género este año será el diagnóstico del nivel de equidad y de transversalización de género en la oficina a través de cuestionarios diferenciados según las funciones, del estudio de los documentos y de los proyectos del PNUD y del análisis de los resultados a través de varios grupos de trabajo. La transversalización es la política eligida por el PNUD para incorporar la perspectiva de género en sus proyectos y programas. El objetivo del diagnóstico es saber dónde estamos, para saber adónde ir, con una Estrategia y un Plan Operativo sustantivos y eficaces.

Me encanta este maravilloso país, a pesar de que se enfrente a una grave crisis económica y el nivel de pobreza haya aumentado en los últimos años en casi un 20%, haya mucha violencia contra la mujer y muchas niñas no vayan a la escuela para trabajar y ayudar sus familias; la gente es fantástica. Ser Voluntaria de las Naciones Unidas significa trabajar siguiendo el ideal de la solidaridad, que considero fundamental en la cooperación internacional. No es solo crear y gestionar proyectos, sino aportar la disponibilidad para compartir los ideales, los problemas, los sueños de desarrollo del país. También está el deseo de involucrar a las jóvenes, para que ellas mismas se hagan voluntarias en su propio país. El día de una voluntaria es como el de cualquier otra persona, como nos recuerda Kofi Annan: “El fondo del voluntariado son los ideales de servicio y solidaridad y la convicción de que juntos podemos hacer el mundo mejor. En ese sentido, podemos considerar el voluntariado como la máxima expresión de lo que representan las Naciones Unidas.”

Otro de mis objetivos personales para este año es colaborar con las ONGs que se ocupan de los niños de la calle quienes representan el futuro del país, y a veces, ni siquiera tienen la posibilidad de elegir qué será de su vida. Así que ayudar en este sentido, por poco que una sola persona pueda hacer, es uno de mis deseos más intensos.

El Programa VNU está administrado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)