Nuestros pequeños embajadores para los ODM
por Arne Post Uiterweer

Arne Post Uiterweer, voluntario VNU internacional, conversa con la madre de un niño durante el concurso de dibujo infantil sobre los ODM. (programa VNU)Arne Post Uiterweer, voluntario VNU internacional, conversa con la madre de un niño durante el concurso de dibujo infantil sobre los ODM. (programa VNU)Pequeños participantes en el concurso de dibujo sobre los ODM. (programa VNU)Pequeños participantes en el concurso de dibujo sobre los ODM. (programa VNU)
13 mayo 2009

La Paz, Bolivia: Una mañana de sol ardiente en la Avenida 16 de Julio, La Paz, Bolivia. Estamos en noviembre, en una de las últimas ferias dominicales que se organiza en este lugar.

"¡Si ya no tenemos arbolitos, nos vamos a quemar!", se escucha debajo de una de las carpas amarillas que apenas protegen del abrasador sol que domina el cielo paceño. "Los lustrabotas no van a la escuela", escribe una niña en un papel en el que ha dibujado una escuela y un hospital con mucho rojo y un cielo azul reluciente.

Las voces de los niños no se refieren a la situación de este día concreto en El Prado, aunque podrían, puesto que andan muchos chicos lustrabotas por las calles este caluroso día de noviembre.

Los niños están participando en el Primer Gran Concurso de dibujo de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) para niños de 4 a 12 años, organizado por el proyecto interagencial del Sistema de las Naciones Unidas en Bolivia 'Contigo avanzar II', en colaboración con el periódico juvenil 'Goyi'.

El compromiso con los ODM tiene que ser unánime en todas las esferas de la sociedad para poder llegar a su cumplimiento. Si no son los objetivos de todos, ¿adónde vamos a llegar? La cumbre del milenio del año 2000 dió pie a que los 189 Estados Miembros de las Naciones Unidas se comprometiesen a incorporar en sus gestiones los programas para la promoción y el logro de los ODM.

Un compromiso político es muy importante, sin embargo no se traduce directamente a la realidad personal de cualquier ciudadano del mundo. Los Objetivos del Milenio son objetivos seriamente planteados en un contexto principalmente político. Muchas personas necesitarán una traducción adaptada a su contexto para que puedan asimilarlos.

Quizás el desafío más grande es que los ODM empiecen a formar parte de la consciencia de los niños. En realidad, cuando hablamos de los Objetivos del Milenio, estamos hablando de su futuro. Además, son ellos los que podrán formar una base fuerte para lograr los ODM.

El Concurso de Dibujo de los ODM es una de estas iniciativas que intenta construir un puente entre el mundo de las problemáticas universales y el mundo de las vivencias de la niñez. La idea se basa en la sensibilización sobre los ODM de una manera sencilla, lúdica y creativa a los más pequeños, y de paso informar y concienciar a sus padres de una manera más seria.

Durante dos domingos de noviembre, 115 niños se esforzaron para expresar su compromiso con los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Se entregó un premio a cada uno de los niños y niñas que participaron. El testimonio de sus mensajes creativos quedaba disponible al público durante cuatro días en una exposición de todos los dibujos en la Biblioteca Municipal.

Algunos de los ODM son difíciles de explicar a los niños pequeños. No obstante, hay algunos que se prestan muy bien para la inclusión en el temario de los dibujos.

El humo de los coches y las fábricas ensucia el mundo. Cada vez hay menos verde, jardines y parques en los que jugar y respirar aire fresco. Estas afirmaciones llaman a la imaginación de los niños y forman parte de su realidad de cada día. Su ciudad está saturada de tráfico y no pasa ni un día en que no se les eche en la cara un nubarrón de humo de uno de los muchos vehículos.

También cuando se les cuenta que hay muchos niños y niñas en el mundo que no pueden ir a la escuela, o que tienen que caminar mucho para encontrar un médico, las caritas muestran compasión y desaprobación. Hay muchos niños que dibujan hospitales y escuelas amplios para que puedan entrar todos los niños.

Otros expresan el problema del medioambiente con muchos coches expulsando humaradas y el sol encima con cara de pena, y esto al lado de una escena llena de flores, ríos azulísimos y un sol sonriente. Los Objetivos 1, 2, 4 y 7 (pobreza, educación universal, salud/mortalidad infantil y sostenibilidad medioambiental respectivamente) son los que más relucen en las obras de arte de los pequeños.

La niña ganadora, de cuatro años, logró plasmar el Objetivo 8 (una asociación global para el desarrollo) en su dibujo sin que se le explicara este objetivo. ¿Qué hubiera pasado si esa niña hubiera asistido a la Cumbre del Milenio?

Tenemos que tomar consciencia de los mensajes que nos transmiten estos niños. Cuando hablamos de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, estamos hablando sobre todo de su futuro.

Sus mensajes creativos son de una sencillez y una fuerza expresiva impresionantes; algo que a menudo nos falta en el contexto principalmente político con que nos llega el mensaje de la necesidad de cumplir con los ODM.

Si uno mira el dibujo de uno de los participantes en el concurso, se da cuenta que no existe un mensaje más claro para la mejora de nuestro mundo. Los niños expresan lo que es la base para nuestro futuro desarrollo, y al mismo tiempo representan nuestro futuro. No hay que olvidar a los embajadores más jóvenes de los ODM.

El Programa VNU está administrado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)