Pablo Esteban Vizcaíno, voluntario VNU con ACNUR en Ecuador

20 enero 2009

Tufiño, Ecuador: Me encontraba conectando mi laptop e infocus en la Casa Comunal de la Junta Parroquial de Tufiño, localidad fronteriza de la provincia ecuatoriana de Carchi, a unos 10 kilómetros de la frontera con Colombia.

Hablaba con colegas de la agencia asociada de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), la Asociación Hebrea de Ayuda al Inmigrante (HIAS, por sus siglas en inglés) y de nuestra agencia estratégica Pastoral Migratoria, afinando detalles para un taller con la comunidad donde apoyaríamos la actualización del Plan de Contingencia en caso de desplazamientos masivos de ciudadanos colombianos hacia Ecuador.

De repente, cuando los participantes de esta actividad se habían sentado y yo iba a iniciar el taller, por el parlante de la casa comunal se escuchó una canción de festejo de cumpleaños. Por la puerta ingresaron personas de la comunidad con un pastel y velas, celebrando el día de cumpleaños del Presidente de la Junta Parroquial.

A pesar de que en principio sentí una vergüenza muy grande por interrumpir una actividad propia de la comunidad, sin dudarlo, todas las personas presentes nos ratificaron que para ellos fue un gusto que hubiéramos compartido ese evento; entre la torta de cumpleaños y un plato de comida local, nos sentimos como en casa.

Como funcionario nacional del programa de Voluntarios de las Naciones Unidas (VNU), trabajo en el Monitoreo de la Frontera Norte por parte del ACNUR. Ecuador es uno de tantos países en el mundo que apoya a una población desplazada por un conflicto armado que ha huido a un país vecino buscando que lo mas preciado de sus vidas, sus Derechos Humanos, puedan ser garantizados por un Estado y por otra población solidaria.

El tener presente que tu esfuerzo y dedicación profesional están apoyando a una población de manera desinteresada, solidaria y velando por un desarrollo sostenible es una gratificación inigualable.

Es un trabajo de equipo, no sólo con organizaciones del Sistema de Naciones Unidas, que constituye la base de un trabajo a favor de las personas, en principio dirigido a aquellas en necesidad de protección internacional, pero con un impacto colateral hacia la población de recepción, la población ecuatoriana.
El Programa VNU está administrado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)