Voluntariado por la justicia social
por Lisbeth Mjos y Christine Simonart

Christine Simonart (izquierda) y Arnaud Chaltin, durante el monitoreo de la VIII gran marcha indígena, en Santa Barbara, Yungas. (Programa VNU, 2011)Christine Simonart (izquierda) y Arnaud Chaltin, durante el monitoreo de la VIII gran marcha indígena, en Santa Barbara, Yungas. (Programa VNU, 2011)
20 febrero 2012

La Paz, Bolivia: La idea de justicia social está orientada hacia la creación de una sociedad basada en los principios de igualdad y de solidaridad, donde los valores de los derechos humanos inherentes a toda persona estén asegurados. Como Voluntarias de las Naciones Unidas en la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) en Bolivia, contribuimos con nuestra labor a la protección y la promoción de los Derechos Humanos en el país.

Un aspecto fundamental en la promoción de los derechos humanos es la educación, promotora de una sociedad de convivencia pacífica y respeto entre sus miembros. Es con esta visión que los Voluntarios de la ONU que trabajamos en la OACNUDH contribuimos a la construcción colectiva de un Plan Plurinacional de Educación en Derechos Humanos.

A través de consultas departamentales con representantes del sistema educativo, las Fuerzas Armadas, la Policía, la sociedad civil, y de talleres sectoriales, el proceso de construcción participativa del Plan, liderado por el Ministerio de Educación con la asistencia técnica de la OACNUDH, pretende que las opiniones de todos y todas sean oídas en este nuevo plan.

Por otro lado, mientras la justicia social busca superar las desigualdades, el Derecho Internacional de los Derechos Humanos contribuye a ese objetivo a través de la elaboración de instrumentos de protección internacional de los derechos humanos especialmente dirigidos a los grupos más desfavorecidos, como los pueblos indígenas, entre otros. Como voluntarias en la OACNUDH, nuestro trabajo consiste también en velar por el respeto de los derechos humanos de dichos grupos.

Conflictos sociales como el originado por el proyecto de construcción de una carretera muestran la complejidad de asegurar un desarrollo verdadero para todas las personas.

Como Voluntarias de la ONU, realizamos un monitoreo de la situación de los derechos humanos durante dos marchas relacionadas con dicho proyecto, y pudimos comprobar la importancia práctica del vínculo existente entre los pueblos indígenas, sus tierras y territorios, así como de la urgente necesidad de considerar a los pueblos indígenas como protagonistas de su propio desarrollo y participantes integrales de la vida económica, social y cultural del país.

De ambas experiencias, y del trabajo diario que realizamos en la Oficina, podemos afirmar que ser voluntario para los derechos humanos supone a menudo un desafío pero al mismo tiempo representa una oportunidad para crecer y aprender.

El Programa VNU está administrado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)