El pequeño negocio: una solución a largo plazo para los refugiados en Chad

Una refugiada del campo de Amboko muestra cómo utilizar unos hornos de cocina más económicos introducidos por ACNUR y el programa VNU. (programa VNU)Una refugiada del campo de Amboko muestra cómo utilizar unos hornos de cocina más económicos introducidos por ACNUR y el programa VNU. (programa VNU)Los refugiados con discapacidad del campo de Amboko cercano a Gore en Chad han montado un taller de reparación de sillas de ruedas y bicicletas. (programa VNU)Los refugiados con discapacidad del campo de Amboko cercano a Gore en Chad han montado un taller de reparación de sillas de ruedas y bicicletas. (programa VNU)Amadou Boubakar, voluntario del programa VNU para el medio ambiente, habla de la gestión del granero del campo Amboko con un miembro del comité de voluntarios. (programa VNU)Amadou Boubakar, voluntario del programa VNU para el medio ambiente, habla de la gestión del granero del campo Amboko con un miembro del comité de voluntarios. (programa VNU)
20 junio 2008

Solemos pensar que los refugiados se encuentran en una situación provisional y a corto plazo. Los refugiados de los campos situados en la parte meridional de Chad, sin embargo, podrían tener que quedarse allí por mucho tiempo. Amadou Boubakar, voluntario del programa VNU para el medio ambiente con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), les ayuda a prepararse para un desarrollo a largo plazo.

Amboko, un campo de refugiados cercano al pueblo de Gore en Chad, acoge a 12.000 refugiados que huyeron de los enfrentamientos en la República Centroafricana (RCA). Originario de Níger, el Sr. Boubakar aprovecha su amplia experiencia para asesorar y poner en marcha proyectos para un desarrollo sostenible en Chad. En particular, sus esfuerzos se han centrado en reforzar la capacidad de los refugiados para resolver sus propios problemas. El Sr. Boubakar ha ayudado, por ejemplo, a crear comités de voluntarios con el fin de gestionar las actividades relacionadas con la producción agrícola, la seguridad alimentaria y la ganadería en los campos.

Con la ayuda de este voluntario del programa VNU, los refugiados se encargan de gestionar un granero construido con la ayuda de ACNUR. Se conservan las semillas para el cultivo, y los excedentes de la producción se venden tanto en Amboko como en otros mercados fuera del campo. El Sr. Boubakar asesora al comité de voluntarios sobre cómo fijar los precios y sobre distintos procedimientos de gestión.

Con el fin de que los refugiados no dependan tanto de las ayudas, el Sr. Boubakar ha puesto en marcha un proyecto de micro-créditos para que puedan comprar su propio ganado, garantizar la calidad de los forrajes y disponer de las vacunas necesarias. Los refugiados del campo han demostrado que lo único realmente necesario para crear pequeños negocios poseer un espíritu emprendedor. Las personas con discapacidad han recibido formación para la reparación de sillas de ruedas y triciclos. Algunos han llegado incluso a crear su propio taller de reparación de bicicletas para los residentes del campo y para los habitantes de Gore.

Dos campos adicionales acogen a otras 20.000 personas, con lo que el impacto sobre Gore y su región ha sido considerable. La deforestación asociada a la desertificación es un problema muy grave, por lo que el Sr. Boubakar ha sugerido el uso de unos hornos de cocina más eficientes y que consumen menos leña. Asimismo, ha ayudado a mejorar el uso que se hace de la madera como material de construcción.

El voluntario del programa VNU también trabaja en la sensibilización sobre el tema de la gestión forestal. Los escolares del campo de Amboko han plantado árboles, por ejemplo, bajo el lema de la campaña ‘Vamos a crecer juntos’.

Con sus acciones, Amadou Boubakar contribuye a que las operaciones de ACNUR en el campo de refugiados de Gore pasen de ser una ayuda humanitaria de emergencia a formar parte de una ayuda para el desarrollo a largo plazo. Llegado el momento de abandonar el campo de refugiados, estas personas habrán adquirido unos conocimientos que les serán de utilidad allí adonde vayan.

El Programa VNU está administrado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)