by Agnieszka Napierala
Participante en una conferencia que tuvo lugar en Miragoâne, Haití, con motivo del Día Internacional por la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. (Foto: Agnieszka Napierala/programa VNU, 2012).
Participantes en una conferencia que tuvo lugar en Miragoâne, Haití, con motivo del Día Internacional por la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. (Foto: Agnieszka Napierala/programa VNU, 2012).08 March 2013
Miragoâne, Haiti: Como activista por los derechos humanos desde hace mucho tiempo, allá donde vaya siempre intento integrarme en sociedad civil para dar mi apoyo y compartir experiencias. Esta es también una de las razones por las que decidí hacer un alto en mi camino profesional para convertirme en Voluntaria ONU con el programa de Voluntarios de las Naciones Unidas (VNU).
Estaba conociendo mejor la sociedad civil poco a poco, cuando a mediados de noviembre me topé con el Ministerio de Asuntos de la Mujer en Miragoâne (Haití). Desde 1993, el 25 de noviembre es la mejor ocasión para romper y volver a romper el silencio que existe alrededor de la violencia contra las mujeres.
Desgraciadamente, y tal y como sucede en muchos otros lugares del mundo, en Haití aún se sigue golpeando, violando y asaltando a millones de mujeres y niñas. Intuitivamente, sabía que tenía que hacer todo lo posible para ayudar a aquellas mujeres y niñas del departamento de Nippes a que alzaran su voz también contra esta violencia.
Después de llamar a algunas puertas encontramos un presupuesto disponible en la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización en Haití (MINUSTAH por sus siglas en francés) para poder organizar un evento. Y solo quedaban cuatro días hasta el Día Internacional por la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
A pesar de una huelga de transportes que paralizó la ciudad de Miragoâne y todo el departamento de Nippes, más de 200 mujeres asistieron al evento ese día. Tal y como estaba previsto en el programa, la celebración comenzó con una misa seguida de una marcha por toda la ciudad hasta el Hotel Robsy, donde tuvo lugar una conferencia. Durante la marcha, las mujeres iban distribuyendo folletos con información útil para víctimas que sufren este tipo de violencia o para las susceptibles de sufrirla.
La conferencia también reunió a representantes de las autoridades locales y a medios de comunicación. La principal preocupación de las mujeres era la impunidad garantizada a los que perpetraban dicha violencia y dieron el ejemplo de un hombre que, unos días antes, había violado a una mujer en Miragoâne. A este hombre se le dejó libre sin el consentimiento de las partes y sin ser juzgado. Un representante de la justicia que participó en la conferencia prometió intensificar esfuerzos para evitar tales situaciones en el futuro.
Por otro lado, se prometió a las mujeres que podrían registrarse gratis en todas las asociaciones para mujeres del departamento de Nippes (actualmente cuesta unos 600 gourdes, aproximadamente unos 10 euros).
Al final del evento, muchas mujeres vinieron a verme agradecidas por esta oportunidad y para explicarme todo aquello que les preocupaba. No fue difícil ver que este tipo de actos son necesarios y que el final de la lucha contra la violencia contra las mujeres aún queda lejos. Para mí fue un gran estímulo para emprender otras acciones en el futuro.
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Biografía: Agnieszka Napierala se encuentra en Miragoâne (Haiti) desde junio de 2012. Está graduada por la Universidad de Economía de Poznan y por el Instituto de Ciencias Políticas de París. Durante varios años trabajó en el área de marketing y luego pasó a programas de gestión y de desarrollo con la Comisión Europea. Hasta junio de 2012 trabajó como Voluntaria ONU asesora electoral para la operación de mantenimiento de la paz en Côte d’Ivoire (ONUCI). Activista por los derechos humanos desde hace mucho tiempo, está interesada especialmente en la fotografía de temática social.