Ayudar a los solicitantes de asilo y a los refugiados a tener acceso a los servicios sociales en Serbia

20 junio 2017
Chihiro Saito
Como parte de mi asignación, visito los centros de acogida y de tránsito donde la mayoría de los refugiados y los solicitantes de asilo son alojados. Tengo la responsabilidad de comprobar que se cumplan con las necesidades básicas en materia de servicios sociales de los solicitantes de asilo y garantizar que se respeten sus derechos humanos.
UNHCR Serbia
Chihiro Saito (izquierda) es Voluntaria de la ONU internacional proveniente de Japón y colabora con el ACNUR en Serbia. Chihiro visita los centros de acogida y de tránsito para conocer a los refugiados y los solicitantes de asilo. (Programa VNU, 2017)

Mi nombre es Chihiro Saito, soy Voluntaria de la ONU internacional proveniente de Japón y colaboro con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en Serbia. Trabajo como Oficial Adjunta sobre el Terreno en un equipo que brinda respuesta a la situación migratoria y de los refugiados en el país. Como parte de mi asignación, visito los centros de acogida y de tránsito donde la mayoría de los refugiados y los solicitantes de asilo son alojados.

Tengo la responsabilidad de comprobar que se cumplan con las necesidades básicas en materia de servicios sociales de los solicitantes de asilo y garantizar que se respeten sus derechos humanos. He ganado muchísimo conocimiento y experiencia trabajando con los solicitantes de asilo y los refugiados.

Hay ocasiones en las que no podemos hacer nada más que escuchar los miedos y las preocupaciones de estas personas; pero de todas maneras me siento orgullosa de poder ayudar. Una interacción corta puede impactar de manera positiva la vida de una persona.

Siempre me sorprendo al ver a niños sonreír en circunstancias tan difíciles. Su optimismo es reconfortante. Todavía recuerdo a una niña pequeña que estaba viviendo en una tienda improvisada en la zona de tránsito entre Serbia y Hungría. No tenía nada que hacer para entretenerse. Venía a hablar conmigo, me tomaba de la mano y caminaba conmigo mientras yo visitaba todas las tiendas. Me quitaba los lentes y mi portapapeles, y pretendía ser yo, tomando notas y entrevistando a sus amigos.

Un día, me dijo: «ir a Hungría mañana». Lo que quiso decir fue que ya había llegado la hora de que su familia y ella dejaran la zona de tránsito y entraran a Hungría. Hasta el día de hoy, su inocencia, su fortaleza y su esperanza todavía me inspiran. Me sentía triste porque sabía que no iba a verla más, pero, por otra parte, estaba feliz de que nuestro trabajo como Voluntarios de la ONU, sin importar cuán pequeño sea, marca la diferencia en personas afectadas por la guerra.

En Serbia, el ACNUR trabaja con el objetivo de salvaguardar los derechos y el bienestar de las personas que se han visto forzadas a huir. En su misión de voluntariado, la Voluntaria de la ONU Chihiro Saito trabaja con refugiados de Afganistán, Iraq, Pakistán, Siria y muchos otros países. Algunos huyen de la guerra y de la violencia; otros huyen de la persecución en sus países de origen por razones de raza, religión, opinión política o social.  

En el año 2016, 913 Voluntarios de la ONU prestaron servicio con el ACNUR, de los cuales 21 lo hicieron en la República de Serbia.


Artículo traducido del inglés por la Voluntaria en línea ONU Ángela Fernández.