El futuro del voluntariado en El Salvador

16 diciembre 2015
El futuro del voluntariado en El Salvador es muy prometedor, no solamente por cómo se ha implementado el voluntariado como instrumento privilegiado para la participación, el compromiso y la solidaridad de las personas en varias organizaciones de la sociedad civil, instituciones gubernamentales, entidades de cooperación, organizaciones no gubernamentales y la empresa privada, si no por el enorme potencial de los y las voluntarias que actualmente colaboran con estas organizaciones.
La Voluntaria de la ONU nacional Karla Moncada y su hija durante la jornada de limpieza del Parque Cuscatlán en San Salvador por el Día Internacional de los Voluntarios. (Marta Rodríguez/programa VNU, 2015)

San Salvador, El Salvador: El  5 de diciembre se celebra en todo el mundo el Día Internacional de las y los Voluntarios. Esta fecha se instituyó para exhortar a los países a adoptar medidas concretas  para resaltar la contribución del voluntariado en el desarrollo económico y social.

En todo el mundo los voluntarios y voluntarias han demostrado cómo la acción desinteresada puede ayudar al desarrollo y a la respuesta en caso de desastres naturales. Por ejemplo, después de los terremotos que causaron importantes destrozos y pérdida de vidas en Nepal, se movilizaron miles de voluntarios de diferentes países  para ayudar a identificar lugares seguros para reubicar a la población en refugios temporales.

Las y los voluntarios fueron muy importantes al momento de implementar la campaña global “Mi Mundo” para identificar las prioridades de la nueva agenda de desarrollo. Esta campaña logró recoger la voz de más de 8 millones de personas de 194 países. El programa de Voluntarios de las Naciones Unidas (VNU), en alianza con organizaciones que promueven el voluntariado, fueron capaces de llegar a los grupos de población más vulnerables de la India, personas marginadas que vivían en campamentos en Haití, jóvenes con discapacidad en Ruanda, y a comunidades remotas en Bangladesh, Côte d’Ivoire, las Filipinas, Sudán, Guatemala y Perú, entre muchos otros países.   

En El Salvador existen muchas organizaciones que promueven el voluntariado, ya sea desde el sector público, la sociedad civil o la empresa privada en áreas tan diversas como la educación en distintos niveles, el acompañamiento al aprendizaje de niños y niñas más allá de la escuela, la asistencia en servicios de salud, el apoyo a personas con capacidades diferentes, la conservación del medio ambiente, la construcción de viviendas para la lucha contra la pobreza, la educación superior, la inserción laboral y la prevención de la violencia, por nombrar solo algunos.

Recientemente, el programa VNU, con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), reunió a más de 40 jóvenes voluntarios de diferentes organizaciones de El Salvador para conversar sobre la relación que existe entre la labor que realizan como voluntarios y la nueva agenda mundial de desarrollo. Esta ocasión nos sirvió para escuchar las voces de jóvenes que de manera desinteresada dedican su tiempo a diferentes causas.

Los voluntarios y voluntarias de El Salvador son muy conscientes de su aporte al logro de los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible. Durante el taller nos hablaron de llenar pequeños vacíos tocando el corazón del país, construir realidades humanas y vencer desafíos, generar conciencia sobre la consolidación de la paz, vencer los desafíos del financiamiento para el desarrollo mediante la acción voluntaria, abrir una puerta real para la acción y el cambio de actitudes y crear esperanza.          

El futuro del voluntariado en El Salvador es muy prometedor, no solamente por cómo se ha implementado el voluntariado como instrumento privilegiado para la participación, el compromiso y la solidaridad de las personas en varias organizaciones de la sociedad civil, instituciones gubernamentales, entidades de cooperación, organizaciones no gubernamentales y la empresa privada, si no por el enorme potencial de los y las voluntarias que actualmente colaboran con estas organizaciones.

Aunque se ha avanzado mucho en los últimos años para reconocer el aporte de los voluntarios y las voluntarias al desarrollo de las naciones y en varios países, incluyendo El Salvador, y se han promulgado leyes específicas que destacan la contribución del voluntariado y reconocen este mecanismo de participación como un elemento importante de la gestión pública, todavía queda mucho por hacer para darle al voluntariado la importancia que merece.

La celebración del Día Internacional de los Voluntarios de este año con el lema “El mundo cambia. ¿Y tú? ¡Hazte voluntari@!” nos reta a ampliar el alcance y el número de organizaciones y de voluntarios en El Salvador para ser una parte importante en la implementación de la nueva agenda de desarrollo sostenible, luchando contra la violencia, la pobreza y la exclusión social, preservando el medio ambiente y cambiando pautas de consumo que dañan el ecosistema, todo mediante la inclusión y la innovación que promueve  la acción voluntaria.

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