Formación para evitar riesgos ante desastres

30 julio 2012
El voluntariado ha sido un factor importante en los organismos relacionados con la prevención ante los riesgos. Partiendo de ahí, iniciamos la formación de capacidades de las organizaciones del voluntariado nacional para apoyar estrategias comunitarias de reducción de riesgos de desastres y adaptación al cambio climático.
Patricio Cajas, Voluntario de las Naciones Unidas, trabajando en un taller de fortalecimiento de capacidades. Reserva Manglares de Churute, comunidad Trece Ritos, Sector El Naranjal, provincia del Guayas. (Programa VNU, 2012).

Quito, Ecuador:  Ecuador es un país ubicado en medio de maravillosos ambientes naturales. En un mismo día podemos recorrer y disfrutar de playas y llanos costeros o montañas andinas y de selvas. Sin embargo, la zona geográfica en la que nos encontramos tiene una alta exposición a riesgos de desastres: los asentamientos humanos en el filo costero, inundaciones, sequías, volcanes o la alta sismicidad propia de la región andina. Todo esto provoca recurrentemente pérdidas humanas y económicas. Pero, además, debe sumarse la debilidad de una cultura institucional y personal de prevención ante los riesgos.

El voluntariado ha sido un factor importante en los organismos relacionados con la prevención ante los riesgos. Partiendo de ahí, iniciamos la formación de capacidades de las organizaciones del voluntariado nacional para apoyar estrategias comunitarias de reducción de riesgos de desastres y adaptación al cambio climático.

El trabajo que llevamos a cabo se basó en el acercamiento y la favorable respuesta de diferentes organizaciones, instituciones y comunidades. A través de ellas llegamos a la población urbana y rural. Tuvimos grupos con diferente nivel educativo y de diferente desempeño; también trabajamos con niñas, niños y adolescentes. Hemos tenido la oportunidad de compartir y fortalecer el trabajo voluntario de representantes de varios sectores de la sociedad, como los estudiantes de todos los niveles, docentes, agricultores o amas de casa.  Y, así como nosotros fortalecimos sus capacidades en torno a la gestión de riesgos, ellas y ellos lo hicieron a su vez con nuestras concepciones sobre sus formas de vida, sus vulnerabilidades y sus capacidades. Nos confirmaron la importancia del voluntariado y su permanente compromiso con los temas favorables para la comunidad.

Lamentablemente, tanto en zonas urbanas marginadas como en zonas rurales, la falta de información, la pobreza y la limitada respuesta a sus necesidades y derechos expone aún más a las familias frente a amenazas de diferente origen. Por eso, es fundamental activar mecanismos para que las instituciones responsables desarrollen programas de prevención, mitigación y respuesta.

Como natural manifestación humana siento que hay más cosas que se pueden realizar en nuestras actividades cotidianas. Con el programa de Voluntarios de las Naciones Unidas hemos dado importantes pasos que esperamos que se mantengan. El permanente compromiso frente a diversos temas sociales, en las organizaciones, en las universidades, en los centros educativos en general, en los barrios y en las comunidades, está vigente.

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Biografía: Patricio Cajas es psicólogo de profesión. Trabajó como Voluntario de las Naciones Unidas nacional especialista en la asignación de Asistente Técnico y Coordinador del proyecto “Fortalecimiento de las organizaciones del voluntariado nacional para apoyar estrategias comunitarias de reducción de riesgos de desastres y adaptación al cambio climático” en la ciudad de Guayaquil, desde su inicio en junio de 2010 hasta mayo de 2012.