La experiencia en el Batey

31 julio 2012
El objetivo de esta formación era fomentar la participación de los padres con niños menores de dos años y a los que aún no habían registrado. Sin documentos de identificación personal los niños no tienen derecho a la nacionalidad ni acceso a las instituciones estatales. Esta situación es común en los bateyes.
La Voluntaria de las Naciones Unidas Eykis García durante su asignación en un Batey. San Francisco de Macorís (República Dominicana). (Programa VNU, 2012).

Santo Domingo, República Dominicana: Era mi primera asignación como Voluntaria de las Naciones Unidas en el terreno en representación del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados en la República Dominicana (ACNUR RD). Desde el inicio de mi colaboración como analista de campo con el programa de Voluntarios de las Naciones Unidas (VNU) he estado trabajando como coordinadora en un enfoque basado en la comunidad, lo que cambió mi perspectiva totalmente. Yo solía trabajar como abogada dentro de la Jurisdicción Inmobiliaria y sentía que mi trabajo allí no cambiaba la situación de la gente más pobre, vulnerable y discriminada de mi país.

Durante mis primeras semanas con ACNUR me encargué de desarrollar y organizar una formación para los trabajadores comunitarios en la provincia de San Pedro de Macorís, poniendo énfasis en los problemas de documentación de la población. El objetivo de esta formación era fomentar la participación de los padres con niños menores de dos años y a los que aún no habían registrado. Sin documentos de identificación personal los niños no tienen derecho a la nacionalidad ni acceso a las instituciones estatales. Esta situación es común en los bateyes (comunidades rurales donde solían vivir los trabajadores de la industria azucarera, formados por barracas y alguna casa a menudo sin ningún tipo de instalación).

Durante mi asignación tuve que organizar e impartir talleres. Por otro lado, y como parte de la brigada de documentación, preparé una presentación que mostraba la importancia de poseer documentos de identificación personal, así como el impacto que podrían tener en distintas comunidades. El taller formó a los líderes comunitarios para las actividades de documentación que tendrían lugar posteriormente.

Una primera visita a los bateyes con los líderes de la comunidad nos aportó suficiente información para proporcionar certificados de nacimiento a más de veinte niños y niñas, gracias a la colaboración del consulado de Haití en la República Dominicana y nuestro asociado en la ejecución, la Asociación Scalabriana al servicio de la movilidad humana (ASCALA).

Cuando empecé a ver a niños y a padres, y la forma en que nos agradecían la información que les dábamos, incluso cuando sólo se trataba de contestar una simple pregunta, me sentía bien. La brigada de documentación fue un éxito. 29 niños obtuvieron sus certificados de nacimiento correspondientes y se solicitaron 95 pasaportes para sendos adultos. Fue un largo día, pero los líderes comunitarios, ASCALA  y el personal de ACNUR se implicaron tanto en el proceso que ni siquiera me di cuenta de que era hora de marcharse. Entonces empecé a ver el propósito de mi trabajo y lo increíblemente feliz que me hace formar parte de ACNUR y de ser una Voluntaria ONU nacional.

“No existe gran talento, sin gran voluntad” (Honoré de Balzac).

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Biografía: Eykis García Díaz ha sido Voluntaria ONU analista para el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados en la República Dominicana (ACNUR RD) desde febrero de 2012

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