Más allá del deber: convertir a presidiarios en sastres que cosen para el mercado local en Liberia

05 septiembre 2017
Henry Tambade
Mi experiencia como voluntario se remonta a mi país natal, Zimbabwe, donde colaboré en un programa de formación entre compañeros sobre el VIH/sida entre 2004 y 2007. Además de trabajar como agente penitenciario, formaba a la población local sobre el VIH/sida, salud pública, y desarrollo comunitario. Antes de esta asignación con la Misión de las Naciones Unidas en Liberia (UNMIL) también colaboré, como personal gubernamental, siendo agente penitenciario con UNMIL en la Unidad de Asesoramiento de Prisiones.
Henry Tambade UNV Liberia
Henry Tambade de Zimbabwe (izquierda), Oficial Penitenciario encargado de Capacitación y Desarrollo, UNMIL, con compañeros del programa VNU en Liberia. (UNV Liberia, 2017)

Mi nombre es Henry Tambade (Zimbabwe). Soy Voluntario de las Naciones Unidas internacional afincado en Monrovia, y trabajo como Oficial Penitenciario de Capacitación con la Misión de Naciones Unidas en Liberia (UNMIL) desde septiembre de 2013. Me gradué en Educación para Adultos por la Midlands State University de Zimbabwe en 2010. También tengo un diploma en el mismo campo obtenido en 2005 por la Universidad de Zimbabwe. Cuento con 23 años de experiencia como agente penitenciario y he trabajado 16 años como oficial de capacitación y desarrollo, y como oficial de gestión de proyectos.

Mis funciones diarias como Voluntario de las Naciones Unidas incluyen diseñar, desarrollar e implementar programas de formación dentro de la Misión de Naciones Unidas. Mi trabajo ha tenido consecuencias positivas en la capacidad de los formadores dentro del Departamento de prisiones y reinserción. Ahora pueden dirigir de manera independiente análisis de trabajo y evaluaciones de necesidades, así como diseñar, desarrollar, dirigir y evaluar sus programas de capacitación.

He estado implicado en el establecimiento de una Asociación Femenina de Prisiones (COFA), una organización que ha sido creada para agrupar a oficiales penitenciarias con el propósito de diseñar proyectos de desarrollo que beneficien tanto a las oficiales como a las reclusas. COFA trabaja también de manera estrecha con agentes penitenciarias de otras organizaciones del orden público en Liberia.

También apoyé el diseño, desarrollo y establecimiento de un proyecto de formación en habilidades vocacionales para los presos y oficiales penitenciarios en la Penitenciaría Central de Monrovia. Este proyecto de formación vocacional está abierto a internos, hombres y mujeres, mientras cumplen sus condenas. El objetivo de este proyecto es empoderar a los reclusos como parte de su rehabilitación para garantizarles una reinserción exitosa como ciudadanos que respeten las leyes.

Uno de los recuerdos más increíbles que tengo es haber dado formación a internos que ahora son sastres cualificados que venden ropa nueva en el mercado local. El afán demostrado por estos presos para completar con éxito su formación fue tan conmovedor que me encontré haciendo más por apoyarles. Ser un Voluntario de las Naciones Unidas proporciona experiencias satisfactorias para toda una vida, porque te da la oportunidad de ayudar a otros a mejorar sus vidas.

Ayudé a los reclusos a vender sus productos a personal de Naciones Unidas cuyos seres queridos se sentían felices de recibir prendas hechas a través del programa. Aún luzco con orgullo la ropa que les compré. La formación ha sido beneficiosa para los presos. Aunque estos proyectos son sencillos, es alentador que cambien la vida de la gente y les traigan esperanza. Algunos presos también se beneficiaron de programas de alfabetización para adultos, que les serán útiles tras haber cumplido condena. Es posible que en un futuro puedan seguir usando estas nuevas habilidades para ayudarse a sí mismos a proveer a sus familias, tras salir de prisión.

Por último, mi mensaje, sobre todo a los hombres de Liberia, es que permitan a sus esposas que sean contratadas por las agencias de orden público para que haya una representación equitativa de ambos sexos en estas organizaciones. Esto permitirá a mujeres cualificadas ocupar posiciones de liderazgo donde la igualdad de entre hombres y mujeres es un objetivo. He vivido situaciones donde las candidatas a ser reclutadas se echaron atrás por culpa de sus maridos. Me gustaría animar a las organizaciones de Liberia, incluido el gobierno, a que continúen diseñando e implementando estrategias inteligentes para promover aún más la incorporación desde un enfoque de igualdad y asegurar que se logre una representación apropiada de hombres y mujeres.

 

Artículo traducido del inglés por la Voluntaria en línea ONU Marta Palacio