Promover el voluntariado en armonía con los mandatos de las Naciones Unidas

13 noviembre 2013
Estos logros son igualmente fruto del espíritu de hermandad que se respira en el programa de Voluntarios de las Naciones Unidas (VNU), el cual se ha reflejado en el equipo de voluntarios que hemos estado apoyando el Programa Conjunto.

Quito, Ecuador:  Entre noviembre de 2009 y agosto de 2013 ha trabajado como Voluntario de las Naciones Unidas internacional en el Ecuador con el Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Durante la primera mitad de este periodo, he trabajado como técnico de apoyo a la ejecución del Programa Conjunto Gobernabilidad del Sector Agua y Saneamiento, financiado a través del Fondo para el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. A mitad de mi asignación, fui promovido al cargo de Coordinador Nacional del mismo programa, manteniendo mi estatus de voluntario.

Tanto en un cargo como en el otro, buena parte de mi trabajo estuvo orientado a promover el voluntariado en armonía con los mandatos y principios que orientan las acciones de las Naciones Unidas, principalmente el Enfoque Basado en Derechos Humanos y, como parte de éste, la participación ciudadana y la igualdad de género, intercultural e intergeneracional.

Como Voluntario de la ONU en la posición de Coordinador Nacional he logrado generar resultados muy importantes, principalmente en comunidades pobres. Para lograr estos resultados, ha sido determinante el trabajo de promoción del voluntariado con los clubes juveniles ecológicos en colegios de zonas rurales y con las Juntas Administradoras de Agua Potable y Saneamiento (JAAPS).

Estos logros son igualmente fruto del espíritu de hermandad que se respira en el programa de Voluntarios de las Naciones Unidas (VNU), el cual se ha reflejado en el equipo de voluntarios que hemos estado apoyando el Programa Conjunto.

Todo este trabajo ha sido extremadamente motivador gracias al entusiasmo contagioso de los jóvenes de los colegios rurales que conforman los clubes y también al compromiso ejemplar de las directivas de las JAAPS con sus comunidades.

Otro aspecto muy motivador ha sido el sentir que, como Voluntario de la ONU, he ayudado a fortalecer el vínculo del Sistema de las Naciones Unidas con la ciudadanía de las zonas más pobres del país. Una vez concluida mi misión, los diez clubes ecológicos conformados siguen llevando a cabo campañas de educación sanitaria y ambiental de forma autónoma, y las 57 JAAPS siguen esforzándose en mejorar la calidad de los servicios que prestan para asegurar que toda la población rural ejerce plenamente su derecho al agua potable y al saneamiento.

Mi experiencia como Voluntario de las Naciones Unidas ha sido muy enriquecedora y gratificante pues he podido combinar actividades de trabajo social en comunidades con trabajo con altas autoridades gubernamentales y representantes del Sistema de las Naciones Unidas, todo en un ambiente profesional interdisciplinar. He fortalecido mis capacidades de vincular ámbitos muy diferentes y me siento muy satisfecho de los aportes que he podido realizar en conjunto.

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