Respuesta del programa VNU a las consecuencias regionales de la crisis en Siria

18 abril 2017
Respuesta a la crisis en Siria
El despliegue de más de 400 Voluntarios de las Naciones Unidas nacionales e internacionales en 2016, para responder a la afluencia de refugiados y de migrantes a los países vecinos de Siria y a Europa, es un claro ejemplo de la ágil reacción del programa VNU al conflicto sirio.
UNV Turkey Syria border
Los Voluntarios de la ONU oficiales adjuntos de supervisión que participan en el Mecanismo de Vigilancia de las Naciones Unidas (UNMM, por sus siglas en inglés) se aseguran de que los camiones que entran a Siria transportan exclusivamente suministros humanitarios. En tal sentido, comparan los cargamentos de ayuda con los portes; cooperan con los equipos logísticos de las Agencias de las Naciones Unidas y los asociados responsables de la ejecución; y buscan de manera activa información sobre los movimientos transfronterizos dirigidos por las Naciones Unidas. (LEVENT KULU, 2016)

El programa de Voluntarios de las Naciones Unidas (VNU) continúa demostrando su capacidad de afrontar los desafíos actuales de desarrollo y paz . En el año 2016, la acción del programa VNU ante la afluencia de refugiados y de migrantes probó sus capacidades de flexibilidad y pronta respuesta, desplegando cientos de voluntarios que apoyan las iniciativas humanitarias y de desarrollo en favor de los refugiados sirios y las comunidades de acogida.  

Respuesta a la afluencia de refugiados y de migrantes a Europa

La afluencia de refugiados y de migrantes a Europa, causada principalmente por los prolongados conflictos en Siria, Afganistán e Iraq, se agudizó en 2015 y 2016. La inestabilidad de la región, en particular el conflicto armado en Siria, desencadenó lo que se considera la peor crisis humanitaria desde la Segunda Guerra Mundial.

La situación cada vez más volátil de los refugiados y de los migrantes afectó de forma directa la capacidad de respuesta de las entidades afiliadas a las Naciones Unidas, en especial de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Por tanto, el programa VNU adoptó soluciones ad hoc para designar, por primera vez, Voluntarios de la ONU en Europa. Así, el año pasado, se desplegaron 31 de ellos: dos en Irlanda, dos en Bélgica, dos en Francia, dos en los Países Bajos y 23 en Grecia, en calidad de oficiales adjuntos sobre el terreno, intérpretes del kurdo al inglés y del árabe al inglés, y oficiales adjuntos de protección.

En Grecia, la demanda resultó particularmente alta en 2016, dada la compleja situación sobre el terreno. Considerando el gran número de ingresos a través de la ruta del Mediterráneo, el Gobierno de Grecia estableció una red de centros de recepción temporales, que, en la actualidad, funcionan como campos permanentes de refugiados. Las condiciones en estos campos son aún pésimas, debido a la masiva llegada de personas y a la imposibilidad de obtener fondos. En este contexto, la presencia de los Voluntarios de las Naciones Unidas intérpretes y los oficiales de protección tuvo especial relevancia y un impacto notable sobre el terreno.

Los Voluntarios de la ONU destacados en Grecia como oficiales adjuntos de protección sobre el terreno estuvieron desplegados en las islas a fin de respaldar las operaciones de emergencia del ACNUR, cuando el número de llegadas alcanzó un número abrumador. Además, se enviaron Voluntarios de la ONU a Calais, en el norte de Francia, para asistir en el desmantelamiento de la llamada «Jungla», de la que se evacuaron entre 6.000 y 8.000 migrantes aproximadamente, hacia los centros de recepción establecidos en el país. 

Como apunta uno de los funcionarios del ACNUR: «En 2016, la oficina de Bruselas trabajó con los Voluntarios de la ONU en los proyectos de recepción y detención». Asimismo, señala que:

Nuestros colegas Voluntarios de la ONU estaban altamente cualificados y, gracias a su dedicación y competencias, la oficina del ACNUR en Bruselas pudo crear nuevas sinergias y desarrollar amplias competencias en ambos temas.

La actuación de los Voluntarios de la ONU tuvo un efecto notable en las comunidades griegas, donde abordaron problemas de xenofobia y racismo; e impulsaron diversos eventos sociales para promover el voluntariado y la coexistencia pacífica, con resultados satisfactorios. También colaboraron con el personal local del ACNUR para sortear las diferencias culturales y susceptibilidades que pueden surgir por la presencia de los refugiados provenientes de la Región de Oriente Medio y África del Norte.

«En cooperación con el equipo urbano del ACNUR, ayudé a muchos refugiados que vivían ilegalmente en áreas del centro de Atenas a tener acceso al sistema de asilo griego, dándoles la información correcta para el registro (…) De esta forma, se les pudo reconocer como refugiados», explicó el Voluntario de la ONU internacional Mohammed Thabit.

Respuesta a la crisis de los refugiados en los países vecinos directamente afectados por la guerra en Siria

Actualmente hay casi cinco millones de refugiados sirios en los países vecinos. Desde el inicio de la crisis, el trabajo de los 375 Voluntarios de la ONU desplegados en la subregión es esencial tanto para los refugiados como para las comunidades de acogida. Más del 80% de estos voluntarios son nacionales reclutados en las comunidades locales.

Voluntarios de las Naciones Unidas internacionales supervisan el transporte de los suministros humanitarios en las fronteras con Turquía y Jordania. Por otra parte, ayudan a determinar el estatus de los refugiados y a monitorear las actividades de empoderamiento para los jóvenes. Los refugiados palestinos desplazados desde Siria se desempeñan como educadores Voluntarios de la ONU y enseñan en las escuelas para los niños sirios refugiados en el Líbano (en inglés).

Voluntarios de las Naciones Unidas nacionales e internacionales también apoyan la resiliencia socioeconómica de los refugiados y de las comunidades de acogida, cuestión que representa una prioridad en el contexto de una crisis tan larga. En el Líbano, Voluntarios de la ONU contribuyen a la labor del PNUD para el apoyo vocacional y la formación técnica de los jóvenes de las comunidades de acogida (en inglés), en diferentes sectores, atendiendo a las necesidades del mercado. De igual forma, apoyan su acceso a programas de pasantías remuneradas para afrontar el impacto negativo de la crisis en Siria en el empleo juvenil.

En el norte de Jordania, Voluntarios de la ONU contribuyen a mantener la estabilidad socioeconómica de las comunidades de acogida mediante el apoyo a pequeñas empresas, la implementación de proyectos de trabajo a cambio de dinero y la organización de sesiones de formación vocacional y para el emprendimiento. En Iraq, los voluntarios nacionales “oficiales para la solidaridad comunitaria” trabajan con otros grupos de voluntarios en los campos de refugiados y ofrecen capacitación para la rehabilitación de refugios, carpintería, pintura y otros oficios, que los refugiados pueden ejercer inmediatamente para mejorar su vida diaria y sustento. En Turquía, el programa VNU apoya la integración socioeconómica de las mujeres turcas y sirias por medio del desarrollo de capacidades en beneficio de las organizaciones de voluntariado. Esta actividad comprende generar soluciones basadas en las necesidades existentes y en los voluntarios, con miras a aumentar la empleabilidad y, finalmente, el acceso a oportunidades laborales.

Aunque es una responsabilidad ante todo nacional proteger y asistir a los nuevos refugiados y migrantes, las Agencias de las Naciones Unidas –incluido el programa VNU– siguen respondiendo a las crisis humanitarias donde y cuando sea necesario. 


Artículo traducido del inglés por la Voluntaria en línea de las Naciones Unidas María Alejandra Millán Betancourt.