Una experiencia emocionante y desafiante

23 mayo 2013
Mi experiencia como Voluntaria de las Naciones Unidas desde que llegué a Guinea-Bissau como Oficial de Seguimiento, Evaluación y Comunicación en abril de 2012 ha sido a la vez emocionante y desafiante: un intercambio permanente de inspiración y de acción con voluntarios nacionales para avanzar día a día en nuestro compromiso de reforzar la sociedad civil.
Yanira Santana (derecha), Voluntaria de las Naciones Unidas internacional Oficial de Seguimiento, Evaluación y Comunicación con el PNUD en Guinea-Bissau, durante un taller de formación sobre gestión de voluntariado. (Programa VNU, 2012)

Bissau, Guinea-Bissau: Mi experiencia como Voluntaria de las Naciones Unidas desde que llegué a Guinea-Bissau en abril de 2012 ha sido a la vez emocionante y desafiante.

Soy responsable de Seguimiento, Evaluación y Comunicación en el proyecto "Fortalecimiento de las capacidades y los mecanismos de coordinación de las organizaciones de la sociedad civil en Guinea-Bissau", un área en incesante y rápido cambio y debate dado el contexto de la actualidad política y social de Guinea-Bissau.

Trabajar en una temática clave en el país, además de constatar la respuesta y el compromiso de las organizaciones de la sociedad civil (OSC) con las que trabajamos, multiplica mi motivación cada día.

Uno de los principales resultados en los que he trabajado durante este año ha sido la mejora, seguimiento y evaluación de la planificación en el desarrollo organizacional de las OSC beneficiarias, con el objetivo de mejorar sus acciones y su planificación, basándose en una perspectiva de resultados.

Con la introducción de esta perspectiva se ha conseguido que,  gradualmente, las OSC beneficiarias, a través de una planificación orientada, se hayan comprometido en un proceso de mejora estructural y de progreso hacia el alcance de mejores resultados y mayor impacto de sus acciones en el contexto nacional.

Por otro lado, he trabajado para dar mayor visibilidad a las acciones de las OSC y del voluntariado a nivel nacional, poniendo a su disposición los medios necesarios de expresión y comunicación para hacer visibles sus voces a través de Jornadas Nacionales de Voluntariado, comunicación de acciones, programas de radio y, sobre todo, la celebración del Día Internacional del Voluntariado, demostrando el compromiso de las OSC y de los voluntarios nacionales con el progreso social y con las temáticas de derechos humanos y desarrollo sostenible.

El principal reto al que me enfrenté fue comprender qué caracteriza a la sociedad civil de Guinea-Bissau, donde el asociacionismo está enormemente arraigado y el voluntariado ha sido uno de los pilares de desarrollo del país. Comprender la complejidad del tejido de la sociedad civil nacional supuso un maravilloso reto de conocimiento al que, con la paciencia y la ayuda de mis compañeros voluntarios nacionales, finalmente pude acercarme más fácilmente.

Después de trabajar en África Occidental durante cinco años, llegar al programa de Voluntarios de las Naciones Unidas (VNU) en Guinea-Bissau ha significado un fantástico desafío en términos de procedimientos, y una relación más estrecha y más directa con los beneficiarios del proyecto, el movimiento de voluntariado nacional y sus desafíos.

Teniendo en cuenta que el 90% de los beneficiarios del proyecto son OSC con base de voluntariado, mi experiencia como Voluntaria de las Naciones Unidas se ha convertido en un intercambio permanente de inspiración y de acción con voluntarios nacionales para avanzar día a día en nuestro compromiso de reforzar la sociedad civil.

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