Voluntariado para defender los derechos de lesbianas, gais, bisexuales y transgénero

20 febrero 2013
Desde que llegué a Guatemala como como Voluntario de las Naciones Unidas Oficial de Derechos Humanos, me esforcé en conocer el contexto social y político del país sobre todo a partir de la lectura de libros de historia y coyuntura política. En ninguno de ellos encontré información sobre las personas lesbianas, gais, bisexuales y transgénero (LGBT). A raíz de este vacío, y del silencio generalizado que encontraba en muchos espacios, decidí involucrarme activamente con el movimiento LGBT.
El Voluntario ONU Jorge Parra con Johana Ramirez, Debby Maya y Stacy Vásqueza, directora y miembros de la organización Reinas de la Noche OTRANS, discutiendo planes de incidencia política para defender sus derechos humanos. (Foto: Programa VNU, 2013)

Ciudad de Guatemala, Guatemala: Desde que llegué a Guatemala como como Voluntario de las Naciones Unidas Oficial de Derechos Humanos, me esforcé en conocer el contexto social y político del país sobre todo a partir de la lectura de libros de historia y coyuntura política. En ninguno de ellos encontré información sobre las personas lesbianas, gais, bisexuales y transgénero (LGBT). A raíz de este vacío, y del silencio generalizado que encontraba en muchos espacios, decidí involucrarme activamente con el movimiento LGBT.

Tras llegar a un acuerdo con la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, donde me encuentro asignado, destiné un porcentaje de mi tiempo laboral a acompañar a las organizaciones. En las reuniones y actividades, empecé a escuchar acerca de sus limitaciones y de las complicaciones que implica luchar contra la discriminación por orientación sexual e identidad de género en el país.

En el proceso me involucré con mayor intensidad en el movimiento de mujeres transgénero, a quienes brindé mi experiencia en la defensa de derechos humanos. Con ellas, abrimos el debate con experiencias comparadas a nivel internacional, estándares internacionales contenidos en los tratados y otros instrumentos. Esta asistencia técnica no se limitó a transmitirles mis conocimientos, también implicó darles ánimo y apoyo en el proceso, y ampliar sus horizontes políticos. Aquí, el voluntariado se convirtió en una herramienta de trabajo esencial en momentos en que se carecían de fondos económicos para contratar oficiales.

En mi trabajo cotidiano como Voluntario ONU Oficial de Derechos Humanos, monitoreo la situación política del país y los avances en el sistema universal de protección de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. De ese modo, accedo a información valiosa que facilita la articulación de actividades a diferentes niveles, sean institucionales o sociales. Un ejemplo de este proceso fue el apoyo que brindé para que una delegación de organizaciones de sociedad civil se presentara ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y, por primera vez, se discutiera con el Estado sobre las violaciones de los derechos a las que se enfrentan las personas LGBT. De este proceso se derivarán varias acciones en los próximos años, en las que se espera el concurso de varias organizaciones y activistas para poderlas ejecutar.

En mi desarrollo personal, me siento profundamente agradecido por esta oportunidad. Ha tenido momentos amargos, tanto por la lentitud con la que se logran los avances como por las derrotas que se sufren. Pero aportar, construir colectivamente, promover la solidaridad, dar ánimo, apostar por crear una sociedad más incluyente, democrática, libre de estigmas y estereotipos, me han hecho avanzar de una forma que de otro modo no habría podido experimentar en mi país.

Guatemala es un país con múltiples retos en materia de respeto, protección y defensa de derechos humanos. Admiro el compromiso de las organizaciones sociales, y pienso que se debe seguir apostando por el desarrollo de capacidades humanas y organizacionales para que esta y las próximas generaciones puedan exigir al Estado el cumplimiento de todas sus obligaciones internacionales. En este sentido he querido enfocar mi trabajo como Voluntario ONU, sembrando muchas semillas en abogados, sociólogos y activistas, para que continúen informándose y empleando las herramientas que las Naciones Unidas tienen a su servicio.

"La alegría está en la lucha, en el esfuerzo, en el sufrimiento que supone la lucha y no en la victoria." (Gandhi).

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Bio: Jorge Parra es Politólogo de la Pontificia Universidad Javeriana en Colombia, especialista en Negociación y Relaciones Internacionales de la Universidad de los Andes en Colombia. Desde julio de 2011 es Voluntario ONU en la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH).

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