Voluntariado por el cambio

08 marzo 2016
Ser voluntaria me ha permitido acceder a nuevas oportunidades y experiencias con las que crecer, aprender sobre otra cultura y conocer gente nueva, todo mientras formo parte de una gran familia en la que todos trabajamos por la misma causa: mejorar el mundo en el que vivimos.
La Voluntaria de la ONU Nasra Islan (centro) durante una reunión con un consejo local de mujeres y organizaciones de la sociedad civil, con el fin de discutir estrategias para la participación política de las mujeres en las elecciones municipales que se celebrarán en 2016 en el municipio de Yrys, en el Sur de Kirguistán. (Programa VNU, 2015)
Bishkek, Kirguistán: Cuando miro al pasado, me doy cuenta de que ser voluntaria es algo que siempre ha sido parte de mi vida. Lo hago desde que tengo memoria. Desde niña me crié en una cultura en la que “dar” era visto como lo mejor que uno puede hacer en la vida. A través del voluntariado, crecí como persona de formas que serían difíciles de describir.

Mientras cursaba una carrera de grado en la universidad, colaboré como voluntaria en varias ONG y organizaciones locales cuyas principales actividades se enfocaban en la mujer y en la juventud, ya que fue en esas áreas en las que me pareció que más podía ayudar y contribuir al cambio.  

Luego de los conflictos interétnicos que tuvieron lugar en Kirguistán en el año 2010, la ONU ha implementado varios proyectos financiados por el Fondo para la Consolidación de la Paz. Mis funciones como especialista en cuestiones de género incluyen proveer apoyo técnico para la programación y la gestión participativa e inclusiva de la consolidación de la paz con una perspectiva de género, para así ayudar a las agencias y a los asociados de la ONU en la tarea de asegurarse de que las intervenciones para la consolidación de la paz cuentan con una perspectiva de este tipo.

Algunas de mis tareas específicas incluyen la realización de análisis de cuestiones de género y la supervisión de proyectos para garantizar la integración de las necesidades y las prioridades de las mujeres en las intervenciones para la consolidación de la paz, así como prestar consejo experto a las Naciones Unidas y al Gobierno de Kirguistán sobre la legislación nacional y las reformas institucionales relacionadas con políticas y programas para la consolidación de la paz con perspectiva de género.

Esta experiencia me ha abierto los ojos a una forma distinta de ver las cosas. Ser voluntaria me ha permitido acceder a nuevas oportunidades y experiencias con las que crecer, aprender sobre otra cultura y conocer gente nueva, todo mientras formo parte de una gran familia en la que todos trabajamos por la misma causa: mejorar el mundo en el que vivimos.

Biografía: Nasra Islan tiene un máster en Derechos Humanos otorgado por la Universidad Central Europea y un título de grado en Administración de Empresas. Comenzó su carrera profesional con organizaciones de desarrollo como Save The Children UK y Norwegian Church Aid, y en 2009 se unió al PNUD en Somalia, donde ocupó distintos puestos. El más reciente, antes de su asignación en Kirguistán, fue como Oficial de programas de género.

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