Voluntarios de la ONU con la FAO crean oportunidades de empleo agrícola en Mongolia

15 junio 2017
Crear oportunidades de empleo para poblaciones rurales vulnerables
Voluntarios de la ONU con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) trabajan en un proyecto cuyo fin es generar oportunidades laborales para poblaciones rurales vulnerables, mujeres y jóvenes. El proyecto titulado “Apoyo a la creación de empleo en Mongolia: impulsar el empleo de calidad en el sector privado en determinadas cadenas de valor pecuarias y agrícolas” contribuye a lograr un desarrollo inclusivo y sostenible en Mongolia, promoviendo empleo de calidad en los sectores pecuario y agrícola, al tiempo que mejora las condiciones y la capacidad de empleo del sector privado.
Mongolia urbanisation UNV FAO
En Mongolia, a consecuencia de la migración urbana, aumentan los asentamientos en la periferia de la capital y de otras ciudades del país por parte de poblaciones que anteriormente llevaban vidas nómadas en el campo. (Jean-Yves Hamel, 2014)

En Mongolia la agricultura es la fuente de empleo para el 35% de la fuerza laboral total y, lo que es más importante: en las zonas rurales supone más del 70% del empleo. El subsector de la ganadería representa casi el 10% de los ingresos de exportación y aproximadamente el 80% de la producción agrícola total. Las mejores oportunidades para crear empleo inclusivo se encuentran en los sectores agrícola y alimentario (Ministerio de Trabajo, 2014). Es claramente necesario que la creciente demanda de fuerza de trabajo cualificada por parte del sector agroindustrial vaya acompañada de oportunidades de trabajo decente. Se espera que las nuevas oportunidades de empleo ecológico reduzcan el impacto medioambiental de los productos con valor añadido, al tiempo que proporcionen fuentes de ingresos diversificadas a múltiples partes interesadas.

Promover un empleo de calidad en los sectores pecuario y agrícola

El proyecto, que estará en marcha entre 2016 y 2019, recibe apoyo del Gobierno de Mongolia, la Unión Europea y la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), en colaboración con los ministerios nacionales de agricultura, industria y trabajo, instituciones y servicios de apoyo gubernamentales, así como instituciones de capacitación profesional, asociaciones comerciales y el sector privado. A fin de generar empleo, el proyecto estimula una competitividad mejorada y ecologiza los sectores de la carne, la leche, las hortalizas, las fibras y el cuero. Para evaluar las posibilidades que tienen estos sectores resulta fundamental aplicar el análisis de la cadena de valor, con inclusión de la cadena de suministro y el análisis económico a fin de identificar y eliminar obstáculos clave.

Las actividades principales del proyecto comprenden la promoción del empleo decente y la creación de oportunidades de ingresos en las cadenas de valor de la carne, la leche, la cachemira, la lana, el cuero y las hortalizas, contribuyendo además a la elaboración de políticas laborales incorporando empleo decente e inclusivo y prácticas ecológicas. Aparte de desarrollar las cadenas de valor, el proyecto persigue la finalidad de mejorar la calidad de los productos alimentarios, las normas de seguridad y la mercadotecnia.

Dar prioridad a la población más vulnerable y geográficamente apartada

Los beneficiarios de este proyecto son los propietarios y el personal que trabaja en empresas del sector privado, incluidas las cooperativas, que operan en las cinco cadenas de valor, y se tiene especialmente en cuenta la inclusión de grupos vulnerables empleados y desempleados como los jóvenes, las mujeres, los trabajadores migrantes que residen en zonas rurales y periurbanas y las poblaciones indígenas.

Los datos recopilados en el estudio arrojarán información sobre qué es necesario mejorar y qué políticas hay que promover para lograr una educación de calidad y crear fuerza de trabajo disponible y cualificada.

Dos Voluntarios de las Naciones Unidas colaboran en este proyecto, ambos financiados íntegramente por el Organismo de Cooperación Internacional de Corea (KOIKA). Uno de ellos es Sugyeong Kang (República de Corea), Voluntario de las Naciones Unidas Asistente de coordinación del proyecto. “Estoy trabajando en un libro-catálogo en el que se presentan técnicas que permiten ahorrar trabajo, e incluye información de contacto para ganaderos y propietarios de pequeñas y medianas empresas (pymes) de las cinco industrias en las que se centra el proyecto. Dado que la mayor dificultad a la que dicen enfrentarse los ganaderos y los propietarios de las pymes es la falta de acceso a técnicas adecuadas, se espera que el libro-catálogo les proporcione un mejor acceso a esa información”, explica Sugyeong. “También estoy realizando un estudio en el que se analiza la capacidad y la situación actual de los centros de educación y capacitación técnica y profesional y de los departamentos de alimentación y agricultura de los gobiernos locales”.

El camino a seguir

Se espera que el proyecto contribuya al ODS 8: trabajo decente y crecimiento económico. A medida que la población emigra a Ulaanbaatar en busca de mejores oportunidades, se expone a crecientes tasas de desempleo y unas pobres condiciones de vida. El gobierno afronta una necesidad cada vez mayor de infraestructura y las dificultades que lleva asociada una población urbana en aumento. Fortalecer las cadenas de valor y diversificar las oportunidades de empleo puede contribuir a dispersar la creciente población urbana y equilibrar el desarrollo de la región.

“Todas las experiencias que estoy viviendo durante las visitas al terreno son magníficas. En el primer viaje al terreno que hice a Dundgobi, me quedé con una familia de ganaderos, a los que ayudaba a cocinar, ordeñar los animales y reunir a los caballos, y experimenté lo que es la verdadera vida nómada. Fue para mí un gran honor escuchar su historia y tener la gran oportunidad de ponerme en su lugar”, comparte Sugyeong. “En la actualidad cada vez más personas abandonan el pastoreo y llegan a Ulaanbaatar cada año debido, entre otras razones, al cambio climático y a que los ingresos que proporciona el pastoreo son demasiado bajos y estacionales. Es mi deseo que este proyecto tenga éxito y devuelva la esperanza a las zonas rurales y a los ganaderos, lo que evitará que la belleza real de Mongolia desaparezca”.


Artículo traducido del inglés por la Voluntaria en línea ONU Zarina Riva García.