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Voluntarios de la Fuerza V durante una actividad de sensibilización sobre la importancia del voluntariado para la paz y el desarrollo durante el "Tour de ciclismo de 2014: Voluntariado para marcar la diferencia". (Programa VNU Sri Lanka, 2014)

La Fuerza V moviliza a voluntarios para superar las barreras en Sri Lanka

La Fuerza V del programa VNU empodera a los voluntarios y une a las comunidades, creando un espacio para la comunicación entre los voluntarios y las entidades de las Naciones Unidas y reforzando la colaboración con miras a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Los voluntarios de la Fuerza V “descubren su entusiasmo” por el desarrollo de la comunidad

Aunque Sri Lanka posee una larga tradición de voluntariado (que se conoce como shramadana), se elaboraron planes para establecer una plataforma oficial en este ámbito en 2011, cuando el programa de Voluntarios de las Naciones Unidas (VNU) creó la Fuerza de Tareas Voluntaria (Fuerza V). La Fuerza V agrupa a las personas interesadas en colaborar como voluntarias aportando sus conocimientos y su tiempo para compartir ideas, movilizar recursos y poner en marcha iniciativas de desarrollo. Esta iniciativa une a personas de procedencias muy diversas y trabaja para salvar las distancias entre la población en general y las Naciones Unidas. En el marco de la Fuerza V, el programa VNU contribuye al proceso de localización de los ODS y moviliza a los voluntarios para promover el desarrollo y consolidar la paz. 

Según Emelda Sukumar, antigua Secretaria del Ministerio de Servicios Sociales, "los voluntarios desempeñan un papel fundamental en la consolidación de la paz y el desarrollo de los países. Al contar con una base de recursos humanos muy desarrollada y con una cultura propia de voluntariado, Sri Lanka tiene una gran oportunidad de reforzar el voluntariado para responder a sus necesidades de paz y desarrollo después del conflicto".

La población de Sri Lanka asciende a 20 millones de personas. En 2014, 8,6 millones de esrilanqueses colaboraron como voluntarios al menos una vez al año, lo que significa aproximadamente el 40% de los ciudadanos capacitados del país, muchos de los cuales viven en zonas rurales. Según las estadísticas más recientes, un 22% de la población de Sri Lanka vive por debajo del umbral de la pobreza, y para estas personas, el voluntariado constituye un medio de ampliar sus conocimientos y aumentar sus oportunidades. 

En otros casos, el voluntariado ha realzado la voz y la confianza de las personas. Heshoban Thavakumaran, que colaboró como voluntario por primera vez con motivo de la celebración del Día Internacional de los Voluntarios en 2012, explica cómo la Fuerza V facilitó su contribución. Durante una visita a zonas que se habían visto afectadas por el conflicto, como Kilinochchi, Heshoban describe un proyecto “destinado a los supervivientes de la guerra, ayudándoles a superar sus experiencias traumáticas y proporcionando apoyo psicosocial a las personas que lloran a los miembros de la comunidad que han perdido la vida”. También explica que el proyecto trascendía las barreras étnicas y a él le brindó la oportunidad de estrechar la mano de los miembros de la comunidad como un paso hacia la reconciliación y la paz duradera.

Los voluntarios realizan una contribución incalculable a la labor de las entidades de las Naciones Unidas y el Gobierno

Desde 2011, los voluntarios han participado en proyectos en diversos ámbitos. En 2014 se movilizaron más de 2.000 voluntarios con ocasión de la celebración de la Conferencia Mundial de la Juventud, organizada por el Gobierno de Sri Lanka con el apoyo del programa VNU, la Oficina del Coordinador Residente y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Los voluntarios de la Fuerza V también participaron en el Festival Nacional de las Cometas de 2014, organizado por el Ministerio de Idiomas Nacionales e Integración Social en colaboración con el programa VNU, en cuya preparación trabajaron más de 300 voluntarios. En el festival participaron más de 20.000 personas en siete localidades. 

En 2016, en cooperación con el Primer Ministro, se estableció el Comité de Representación Pública para la Reforma Constitucional con el mandato de recopilar las propuestas del público con miras a la reforma de la Constitución. Sesenta voluntarios de la Fuerza V contribuyeron con sus conocimientos como estudiantes de derecho y ciencias sociales al examen de las propuestas y realizaron importantes aportaciones al Comité con su labor de recopilación de recomendaciones al Parlamento de Sri Lanka.

Impacto: los voluntarios de las Naciones Unidas propician la participación comunitaria

La Fuerza V tiene actualmente más de 6.600 miembros registrados. Cada año, más de 1.000 voluntarios de la Fuerza V se movilizan para prestar apoyo a las entidades de las Naciones Unidas, como, por ejemplo, el PNUD, el Programa Mundial de Alimentos y la Organización Mundial de la Salud.  

Más del 50% de los voluntarios registrados afirman que tienen la oportunidad de aprender más cosas sobre las Naciones Unidas y las actividades que la Organización lleva a cabo en Sri Lanka. Aproximadamente un 90% piensa que la Fuerza V les permite adquirir nuevos conocimientos y competencias. 

El programa VNU es un recurso esencial para propiciar la participación comunitaria y la creación de oportunidades de voluntariado juvenil. Ya otros países, como Bangladesh y Bolivia, han empezado a poner en marcha programas similares. El voluntariado es una cuestión transversal importante y la Fuerza V desempeña un papel fundamental en este ámbito. 


Artículo traducido del inglés por la Voluntaria en línea de las Naciones Unidas Luisa Merchán.