02 Marzo 2016
Jasmin Blessing
Presto mis servicios como Voluntaria de las Naciones Unidas especializada en democracia, sociedad civil y administración pública en la oficina de ONU Mujeres en Ecuador. Esto me permite trabajar en temas muy importantes y delicados desde un punto de vista político en un país que se encuentra inmerso en un impresionante proceso de cambio en lo tocante a la igualdad de género. Además, todas las semanas imparto una clase de yoga a las mujeres refugiadas que han huido de la violencia por razón de género y han sido acogidas en el albergue local para mujeres. Ayudar a las mujeres a recuperarse de sus traumas es gratificante y es también una lección de humildad.
La Voluntaria ONU Jasmin Blessing presenta los resultados del programa de liderazgo y participación política de las mujeres, de ONU Mujeres, en 2015. (Programa VNU, 2015)
Quito, Ecuador: En todas las partes del mundo las mujeres son víctimas de la violencia y la discriminación. Están insuficientemente representadas en los procesos de adopción de decisiones políticas y económicas. No tienen acceso a un trabajo decente, sufren las consecuencias de las disparidades entre los géneros y a menudo se les niega el acceso a la educación básica y la asistencia sanitaria. ONU-Mujeres intenta hacer frente a estos desafíos mundiales.

Presto mis servicios como Voluntaria de las Naciones Unidas especializada en democracia, sociedad civil y administración pública en la oficina de ONU Mujeres en Quito (Ecuador), donde trabajo en el ámbito del liderazgo y la participación política de las mujeres. 

Mi asignación me brinda la oportunidad de trabajar en temas muy importantes y delicados desde un punto de vista político en un país que se encuentra inmerso en un impresionante proceso de cambio en lo tocante a la igualdad de género. Mi trabajo abarca cuestiones de gran relevancia y a veces controvertidas que son fundamentales para la organización de una sociedad.

En la oficina en el país soy la coordinadora de las cuestiones relacionadas con la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), que es el tratado internacional más importante sobre los derechos de la mujer en todo el mundo. Estoy encargada de supervisar la aplicación de la Convención en el Ecuador, así como de prestar asistencia técnica al Ministerio de Justicia sobre todas las cuestiones relacionadas con la Convención. 

Una de las mejores experiencias que he tenido hasta el momento ha sido la puesta en marcha, en diciembre de 2015, del mecanismo interinstitucional para la aplicación y el seguimiento de las recomendaciones del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer. El Ecuador es el primer país de la región de América Latina en el que se implanta este mecanismo con la participación de los cinco poderes del Estado. La puesta en marcha fue el resultado de un proceso participativo que ha contado con el apoyo de la oficina de ONU Mujeres en el país. El respaldo político que está recibiendo el mecanismo es prometedor y yo estoy orgullosa de haber tenido la experiencia de primera mano de trabajar en este proceso. 

Además, mi asignación como Voluntaria de la ONU me brinda la posibilidad de trabajar con la comunidad. Todas las semanas imparto una clase de yoga a las mujeres refugiadas que han huido de la violencia por razón de género y han sido acogidas en el albergue local para mujeres. Ayudar a las mujeres a recuperarse de sus traumas es gratificante y es también una lección de humildad. Además, mi labor con la comunidad representa un contraste con respecto al trabajo técnico que realizo en la oficina. 

Creo que el mayor desafío para lograr la igualdad de género lo constituyen los estereotipos en este ámbito. Los hombres y los niños también deben aliarse con esta causa. Todavía queda mucho por hacer, pero estoy contenta de poder seguir apoyando el empoderamiento de las mujeres y la igualdad de género en el Ecuador gracias al programa de Voluntarios de las Naciones Unidas (VNU). 

Bio: Jasmin Blessing (Alemania) posee un título de Máster en Derechos Humanos otorgado por la Universidad Nacional de Irlanda y un Grado de honor en Estudios Latinoamericanos otorgado por la Universidad de Portsmouth, Inglaterra. Anteriormente trabajó en la esfera de los derechos de la mujer en ONU-Mujeres (antes Instituto Internacional de Investigaciones y Capacitación para la Promoción de la Mujer, UN-INSTRAW) en Santo Domingo (República Dominicana) y en la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) en Nueva York. Actualmente es Voluntaria de la ONU especialista internacional en democracia, sociedad civil y administración pública en la oficina de ONU-Mujeres en Quito, Ecuador. 


Traducción del inglés por la Voluntaria en línea de las Naciones Unidas Luisa Merchán