Ecuador es un país de una notable belleza natural y un rico patrimonio cultural. Sin embargo, bajo esta diversidad subyace una necesidad cada vez más profunda de inclusión de los pueblos indígenas y las comunidades locales. Los pueblos indígenas han enfrentado marginación y, aunque la Constitución consagra el principio de interculturalidad, el diálogo genuino sigue siendo frágil y desigual. En este complejo contexto, Noémie Dreux desempeña un papel fundamental. Es Voluntaria ONU Especialista en Prevención de Conflictos y Violencia para el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Su asignación como voluntaria está financiada por el Gobierno de Francia.
"Ecuador está marcado por una larga historia de exclusión de los pueblos indígenas y un diálogo intercultural frágil, lo que continúa generando tensiones", explica Noémie. "A pesar de que la Constitución reconoce al país como intercultural y plurinacional, aún existe una comprensión limitada de lo que estos conceptos significan realmente, tanto en principio como en la práctica."
Para abordar esta brecha, como parte de un portafolio más amplio sobre diálogo y prevención de conflictos, Noémie diseña y lidera procesos de fortalecimiento de capacidades en interculturalidad y prevención de conflictos dirigidos a gobiernos locales, el ámbito académico y la sociedad civil. También realiza análisis de vulnerabilidad para promover la cohesión social y abordar las causas profundas de los conflictos.
“Cada día con el PNUD puede ser muy distinto. Nuestro trabajo es altamente dinámico y se adapta a las prioridades cambiantes y a la variedad de procesos en los que participamos”, dice Noémie. “Un día puede implicar reuniones con el Ministerio del Interior, el Ministerio de Gobierno y actores de la cooperación internacional para fortalecer esfuerzos conjuntos en materia de seguridad y cohesión social; otro puede llevarme a visitas de campo en comunidades remotas.”
El trabajo de Noémie está firmemente anclado en los pilares de paz y desarrollo de la ONU: "La prevención de conflictos y la cohesión social se encuentran en el corazón de ambos", reflexiona. "Fortalecer la paz es un requisito previo para un desarrollo sostenible e inclusivo, del mismo modo que un desarrollo inclusivo y participativo es esencial para una paz duradera."
Actualmente, ella y su equipo, en asociación con el Banco Interamericano de Desarrollo, apoyan al Ministerio del Interior en la elaboración de un Plan Nacional de Seguridad Ciudadana. Ecuador enfrenta la peor crisis de inseguridad y violencia de su historia reciente, con una creciente presencia de crimen organizado. Sin embargo, incluso en este contexto desafiante, persisten oportunidades para encontrar soluciones y para la prevención. "Uno de los desafíos de este trabajo", explica, "es promover un enfoque equilibrado que combine el control del crimen con intervenciones preventivas dirigidas a los factores estructurales que generan violencia e inseguridad, incluyendo la exclusión, el acceso limitado a servicios básicos y oportunidades socioeconómicas, y las brechas de gobernabilidad."
Su asignación de dos años como Voluntaria ONU ofrece un beneficio claro: la continuidad sobre el terreno."
A diferencia de los mecanismos de financiación a corto plazo o inciertos, esta asignación permite dar continuidad al trabajo con contrapartes nacionales y locales, así como una comprensión más profunda de las dinámicas institucionales y políticas del país", explica. "Esa continuidad fortalece las alianzas y refuerza el anclaje institucional de nuestro trabajo."
Los esfuerzos de desarrollo internacional a veces se perciben como no totalmente alineados con las realidades locales. “Pasar dos años aquí me permite desarrollar una comprensión más profunda de las prioridades nacionales, las voces locales, las dinámicas territoriales y los desafíos existentes, junto con un compromiso más sostenido con actores a distintos niveles”, comparte. “Esto, a su vez, mejora la eficacia del apoyo técnico.”
Noémie es una de las muchas personas voluntarias en todo el mundo que formaron parte de la campaña Profesionales con Propósito, encarnando su espíritu. Su trabajo refleja un profundo compromiso con el mandato central de la ONU.
“Para mí, ser Voluntaria ONU con el PNUD significa contribuir a una organización con cuyos valores y misión me identifico profundamente”, afirma. “Se trata de promover la justicia social, la cohesión social y de abordar la exclusión, las desigualdades y las dinámicas discriminatorias.”
Abordar las causas profundas de los conflictos es donde comienza el cambio, y donde personas voluntarias como Noémie siembran semillas de esperanza para la inclusión y la convivencia pacífica.