Ecuador es un país de una notable belleza natural y un rico patrimonio cultural. Sin embargo, bajo esta diversidad subyace una necesidad cada vez más profunda de inclusión de los pueblos indígenas y las comunidades locales. Los pueblos indígenas han enfrentado marginación y, aunque la Constitución consagra el principio de interculturalidad, el diálogo genuino sigue siendo frágil y desigual. En este complejo contexto, Noémie Dreux desempeña un papel fundamental. Es Voluntaria ONU Especialista en Prevención de Conflictos y Violencia para el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Su asignación como voluntaria está financiada por el Gobierno de Francia.
"Ecuador está marcado por una larga historia de exclusión de los pueblos indígenas y un diálogo intercultural frágil, lo que continúa generando tensiones", explica Noémie. "A pesar de que la Constitución reconoce al país como intercultural y plurinacional, aún existe una comprensión limitada de lo que estos conceptos significan realmente, tanto en principio como en la práctica."